Enero de este año fue el peor mes del año, creo yo.
Fueron muchos cambios muy fuertes a los que yo no estaba preparada y justamente en ese mes, fue cuando más sola me sentí y más miedo tenía de todo lo que me deparaba.
Estaba realmente aterrada y me sentía sola en un muy mal sentido.
Estaba muy liada , estaba incluso, sin hablar con tres personas muy importantes en mi vida... si me sentía bastante mal.
Mi hermano se había ido, y yo no sabía que hacer, me sentí tan arrepentida de no haber pasado más tiempo junto a el antes de que se fuera, me sentí enojada conmigo misma por dada situación. Me enfermé, mi cuerpo estaba desesperado por salirse de si, mi cuerpo lo rechazaba y por tanto se enfermó.
Sentía que en cualquier momento podría dejar de respirar y no causaría ninguna diferencia a la vida que en aquel mes estaba viviendo.
Estaba ahí con todos, y sin embargo me volví bastante ajena, una presencia bastante pasiva. Cuando realmente siempre he sido todo lo contrario.
Me abrazaba constantemente a mi misma con el papeleo por mi partida. El papeleo para mi fue un acto simbólico.
Era mi permiso, era mi salida , era "oficial". Me ayudaba muchísimo el papeleo.
Monterrey se comenzó a volver monótono y bastante irritante, por que yo desde hace tiempo me volví así.
Yo me volví un costal , tan fácil de manipular, de ser empujada.

Enero, en efecto, fue el peor mes del año.
Ahora, en octubre... pienso que todos aquellos cambios, y todo aquello que sentí, realmente tenía que ser y tenía que pasar de esa manera.
No pude haber aprendido de otra manera. Yo soy así, hasta que realmente estoy conmigo misma, y me enfrento cara a cara con todas esas cosas puedo seguir adelante.
Aquí entre tu y yo, me siento orgullosa de haber pasado por todo lo que pasé. Sin duda, me hice muchísimo más fuerte y un poco más sabia.
Trato de no guardar sentimiento, soy humano, y lo hago en pequeñas proporciones... pero siempre trato de hacer todo lo posible para que las malas cosas y los malos sentimientos se vayan.

He mejorado mucho, siento que soy más comprometida con mis cosas. Con mis proyectos, con mis amigos, con mi familia, y más importante... conmigo misma.
Me di cuenta, (como lo he dicho y repetido infinidad de veces, pero no me canso de hacerlo) que llegar a el vacío total , llegar a ser un ermitaño, tiene sus ventajas. Aquella persona siempre me lo repetía, pero creo que , solo yo tenía que hacerlo, Sin esa persona.
Tocar fondo con uno mismo era algo necesario para mí.
Caí en enero,me desplomé y quería que la tierra literalmente me tragara. Y como todo adicto , recaí muchas veces en el mismo problema.
Pero con un poco de ayuda de unos cuantos miles de kilómetros de distancia real y tangible , y una austeridad de vida social, pude encontrar mi propio camino.
Soy una persona muy enamoradiza, me gusta emocionarme por escuchar un nuevo disco, me siento trenzada a la naturaleza, me gusta decirles a las personas que están a mi alrededor y que me importan que las quiero mucho y que sin ellas yo no hubiera podido saltar, me gusta dibujar aquello que conozco bien , me gusta cantarles a las personas y cosas que me gustan, me gusta dar detalles sin esperar nada a cambio, me encanta abrazar dar un buen abrazo que valga la pena dar.
No se realmente en qué punto de la vida me empecé a contradecir mucho a todo mi esquema de vida, no se en que punto lo abandoné, pero si les voy a confesar que fui bastante infeliz. Renunciar a todo aquello me hizo bien infeliz.
Poco a poco, mi regreso, mi re adaptación a la vida , mi re adaptación a mí misma se va cumpliendo. Y más feliz no me puedo sentir de volver a ser quien era... sinceramente. Me siento feliz de poder hacer todas estas cosas que me encantan hacer.
Ser estúpida de vez en cuando, cometer errores, reírte de tí mismo, y estar llena de amor. Me encanta, no lo puedo negar.
Yo me prometí salirme, y mi promesa la cumplí. Prometí recuperarme a mí misma en un lugar desconocido,reconciliarme con mi ser y sin duda lo cumplí.
Solo que requería un par de cosas inmensamente importantes: tirarse al vacío, llorar todo lo que fuera necesario, y caminar MUCHO.
Para mí, todo esto ha sido fuerte, pero lo digo de todo corazón y muy sinceramente. Valió tanto la pena.
Al final, solo yo me puedo agradecer de todo esto.
No tengo problemas en decir que Santiago de Chile, fue un escape para mí... fue más que un escape. Créanme , fue un encuentro tras otro conmigo misma, fue abrazarme todos los días. Mi cuerpo me agradecía profundamente , "gracias por caminar, gracias por salirte sin celular, gracias por no hablar con nadie, era justo para mi"
Cuando fuimos a valparaíso y vimos el océano... era tan tan profundo que me sentí bastante atraída por eso. Me pude haber quedado horas y horas sentada en la misma banca solo viendo el océano. Se escucha muy ñoño, pero era un reflejo de como me sentía, y fue bastante increíble verlo pasar ante mis ojos.

Amé el atardecer en el océano, fue sin duda de los momentos más memorables de mi vida.
Cuando regrese a sudamérica, en donde todo es tan curioso (la misma luz y aire son extraños) , me encantaría volver a caminar con mi mochila y con una tonelada de pensamientos introspectivos como lo hice aquellos seis meses.
aay , casi termino llorando escribiendo todo esto :)
Fueron muchos cambios muy fuertes a los que yo no estaba preparada y justamente en ese mes, fue cuando más sola me sentí y más miedo tenía de todo lo que me deparaba.
Estaba realmente aterrada y me sentía sola en un muy mal sentido.
Estaba muy liada , estaba incluso, sin hablar con tres personas muy importantes en mi vida... si me sentía bastante mal.
Mi hermano se había ido, y yo no sabía que hacer, me sentí tan arrepentida de no haber pasado más tiempo junto a el antes de que se fuera, me sentí enojada conmigo misma por dada situación. Me enfermé, mi cuerpo estaba desesperado por salirse de si, mi cuerpo lo rechazaba y por tanto se enfermó.
Sentía que en cualquier momento podría dejar de respirar y no causaría ninguna diferencia a la vida que en aquel mes estaba viviendo.
Estaba ahí con todos, y sin embargo me volví bastante ajena, una presencia bastante pasiva. Cuando realmente siempre he sido todo lo contrario.
Me abrazaba constantemente a mi misma con el papeleo por mi partida. El papeleo para mi fue un acto simbólico.
Era mi permiso, era mi salida , era "oficial". Me ayudaba muchísimo el papeleo.
Monterrey se comenzó a volver monótono y bastante irritante, por que yo desde hace tiempo me volví así.
Yo me volví un costal , tan fácil de manipular, de ser empujada.
Enero, en efecto, fue el peor mes del año.
Ahora, en octubre... pienso que todos aquellos cambios, y todo aquello que sentí, realmente tenía que ser y tenía que pasar de esa manera.
No pude haber aprendido de otra manera. Yo soy así, hasta que realmente estoy conmigo misma, y me enfrento cara a cara con todas esas cosas puedo seguir adelante.
Aquí entre tu y yo, me siento orgullosa de haber pasado por todo lo que pasé. Sin duda, me hice muchísimo más fuerte y un poco más sabia.
Trato de no guardar sentimiento, soy humano, y lo hago en pequeñas proporciones... pero siempre trato de hacer todo lo posible para que las malas cosas y los malos sentimientos se vayan.

He mejorado mucho, siento que soy más comprometida con mis cosas. Con mis proyectos, con mis amigos, con mi familia, y más importante... conmigo misma.
Me di cuenta, (como lo he dicho y repetido infinidad de veces, pero no me canso de hacerlo) que llegar a el vacío total , llegar a ser un ermitaño, tiene sus ventajas. Aquella persona siempre me lo repetía, pero creo que , solo yo tenía que hacerlo, Sin esa persona.
Tocar fondo con uno mismo era algo necesario para mí.
Caí en enero,me desplomé y quería que la tierra literalmente me tragara. Y como todo adicto , recaí muchas veces en el mismo problema.
Pero con un poco de ayuda de unos cuantos miles de kilómetros de distancia real y tangible , y una austeridad de vida social, pude encontrar mi propio camino.
Soy una persona muy enamoradiza, me gusta emocionarme por escuchar un nuevo disco, me siento trenzada a la naturaleza, me gusta decirles a las personas que están a mi alrededor y que me importan que las quiero mucho y que sin ellas yo no hubiera podido saltar, me gusta dibujar aquello que conozco bien , me gusta cantarles a las personas y cosas que me gustan, me gusta dar detalles sin esperar nada a cambio, me encanta abrazar dar un buen abrazo que valga la pena dar.
No se realmente en qué punto de la vida me empecé a contradecir mucho a todo mi esquema de vida, no se en que punto lo abandoné, pero si les voy a confesar que fui bastante infeliz. Renunciar a todo aquello me hizo bien infeliz.
Poco a poco, mi regreso, mi re adaptación a la vida , mi re adaptación a mí misma se va cumpliendo. Y más feliz no me puedo sentir de volver a ser quien era... sinceramente. Me siento feliz de poder hacer todas estas cosas que me encantan hacer.
Ser estúpida de vez en cuando, cometer errores, reírte de tí mismo, y estar llena de amor. Me encanta, no lo puedo negar.
Yo me prometí salirme, y mi promesa la cumplí. Prometí recuperarme a mí misma en un lugar desconocido,reconciliarme con mi ser y sin duda lo cumplí.
Solo que requería un par de cosas inmensamente importantes: tirarse al vacío, llorar todo lo que fuera necesario, y caminar MUCHO.
Para mí, todo esto ha sido fuerte, pero lo digo de todo corazón y muy sinceramente. Valió tanto la pena.
Al final, solo yo me puedo agradecer de todo esto.
No tengo problemas en decir que Santiago de Chile, fue un escape para mí... fue más que un escape. Créanme , fue un encuentro tras otro conmigo misma, fue abrazarme todos los días. Mi cuerpo me agradecía profundamente , "gracias por caminar, gracias por salirte sin celular, gracias por no hablar con nadie, era justo para mi"
Cuando fuimos a valparaíso y vimos el océano... era tan tan profundo que me sentí bastante atraída por eso. Me pude haber quedado horas y horas sentada en la misma banca solo viendo el océano. Se escucha muy ñoño, pero era un reflejo de como me sentía, y fue bastante increíble verlo pasar ante mis ojos.
Amé el atardecer en el océano, fue sin duda de los momentos más memorables de mi vida.
Cuando regrese a sudamérica, en donde todo es tan curioso (la misma luz y aire son extraños) , me encantaría volver a caminar con mi mochila y con una tonelada de pensamientos introspectivos como lo hice aquellos seis meses.
aay , casi termino llorando escribiendo todo esto :)



1 Ummæli:
Nos encontramos y nos volvemos a perder y nos volvemos a encontrar.
Abrazos, Laizi.
Skrifa ummæli
Gerast áskrifandi að Birta ummæli [Atom]
<< Heim